miércoles, 11 de enero de 2017

Retratos con ritmo (3ª parte)

Por fin llegamos a la última parte de esta lámina: el color.
Ya sabemos cosas del color: gamas fría y cálida, colores complementarios, intensidad... Por eso ya no vale elegir colores al azar o porque "me gusta más". Por eso, tendréis más nota si aplicáis vuestros conocimientos previos sobre el color y si potenciáis el ritmo con él. ¿Cómo se hace eso? Pues ahora os lo explico.

Como veis, he comenzado coloreando mi cara. He escogido dos colores con los que coloreo cada módulo o trozo de módulo que la compone. En aquellas partes en sombra, o más oscuras, he aplicado el color con mayor intensidad.
Luego he cambiado de colores para las cejas y las gafas, pero he continuado aplicando la misma lógica.
Y, por fin, me he lanzado al fondo. Aunque he comenzado con un solo tono, el amarillo, he continuado potenciando el ritmo con el color: por franjas, he completado con marrón o con verde. Así, he sumado un ritmo cromático al ritmo formal previo. Además, he comenzado con el pelo, en el que he decidido degradar colores


El resultado final es este. Solo me he salido de las líneas de los los módulos para sombrear un poquito el cuello del jersey. Colorear esta lámina es laborioso, pero el resultado merece la pena, ¿verdad?

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